
Paseando por la ciudad, Amariah y Thomas!
Y hay que decirlo: esa es casi que la unica foto en la que la muy sinverguenza se deja fotografear... pero como estaba con su amigo de infancia... bueno... fueron poquitos días muy animados para todos.
Para convivir en la lejanía.
Ahí estoy yo: la de siempre, algo más viejita y desmejorada, es cierto, pero más segura, más fuerte, y cada vez más convencida de que la bondad es lo que hace girar la tierra. La vida es buena conmigo! Y al lado de mis hijos y de mi gente es un enorme placer a cada día... aunque haya días que lo mejor es quedarse una quietecita en su rama. ...En mi rama hay unos cuantos nidos llenos de pajaritos y pajaracos que se pasan las horas entre cantar y bañarse en la piscina!