Ese es nuestro "patio particular"... más que un patio es !nuestro paraiso aquí mismo en la tierra! Regalo del abuelo... y los amigos están invitados a compartirlo con nosotros, invitados a invitarse y a venir. Atención: los amigos, y nadie más... y seremos aún más felices. !!Venid que ya es verano!!!
Así llamamos la Nochevieja en Brasil, y no solamente el nombre es diferente, también la fiesta no se parece mucho a la europea puesto que no hay que cubrirse o abrigarse del frío.
Este año llovio un poquito pero nada que nos estropeara la noche.
Además, de esa vez nos apuntamos a una fiesta privada de las que se organizan en los grandes restaurantes y hoteles. Después de mucho mirar -lugares, precios, ofertas- tía Chris optó por uno que a todos nos gustó. Música en directo, lugar para bailar, mucha y buena comida y sobre todo tranquilidad para los niños. Qué más pedir?
Bailamos hasta las 03.00 y inauguramos el año con el pie derecho (y el izquierdo bien cansados!!).
Las Navidades fueron normalitas... Entre niños, vinos y risas lo pasamos super bien en casa de la abuela Beth. También estaba nuestra querida bisabuela que por muy viejita no sale en las fotos, pero un día de esos le vamos a dedicar una entrada especial, pues sigue bien viva en nuestros corazones y la navidad es el mejor momento para tener en mente a quienes queremos.
En las fotos se pueden ver seis de los nietos y la abuela, y la abuela y sus dos hijas mayores.
No hay mucho que decir, Thomas cumplió sus 10 años lleno de alegría e ilusiones, de dulces y de mucho amor. Es lo mejor que le puedo dar; y estoy convencida que es, de veras, lo único que importa. Y si le preguntáramos, no nos daría otra respuesta.