

Así llamamos la Nochevieja en Brasil, y no solamente el nombre es diferente, también la fiesta no se parece mucho a la europea puesto que no hay que cubrirse o abrigarse del frío.
Este año llovio un poquito pero nada que nos estropeara la noche.
Además, de esa vez nos apuntamos a una fiesta privada de las que se organizan en los grandes restaurantes y hoteles. Después de mucho mirar -lugares, precios, ofertas- tía Chris optó por uno que a todos nos gustó. Música en directo, lugar para bailar, mucha y buena comida y sobre todo tranquilidad para los niños. Qué más pedir?
Bailamos hasta las 03.00 y inauguramos el año con el pie derecho (y el izquierdo bien cansados!!).
No hay comentarios:
Publicar un comentario